domingo, 2 de agosto de 2009


“Seguiremos aspirando a la elaboración de un Estado Libre Andaluz”
Blas Infante

En la madrugada del 11 de agosto de 1936, Blas Infante Pérez, Padre de la Patria Andaluza, fue asesinado en el Km. 4 de la Carretera de Sevilla a Carmona, tras ser sacado de la cárcel improvisada en el Cine Jáuregui. Matándolo, los golpistas pretendían acabar con la propagación del ideal de un Pueblo Andaluz libre; dueño de sí, su destino y su Nación.

Quien oculta nuestra Historia y nuestra identidad, manteniéndonos maniatados en la ignorancia: el españolismo, se ha apropiado de su figura, su obra y su ideario para ocultarlos y tergiversarlos, al extremo de hacerlos aparecer como compatibles con el estado de negación y dependencia en el que nos mantiene el estado constituido. Los reconocimientos oficiales que le han otorgado, son meramente aparentes, pues no conllevan coherencia con su obra ni su pensamiento. Designarlo Padre de la Patria para, a continuación, manipular su propia idea de esa Patria, resume la auténtica pretensión: seguirle asesinando. Manteniendo silenciados su vida y sus ideales, se actúa con la misma intencionalidad de aquellos que, además de matarlo, dictaron, años después, una ignominiosa sentencia, aún vigente. Eliminando al hombre y falseando su ideario, tratan de perpetuar el letargo de nuestra conciencia e impedir la lucha por nuestros derechos.

Hoy, como entonces, Andalucía sigue sin ser reconocida como Nación ni los andaluces como Pueblo, careciendo de libertad colectiva, el derecho inherente a nuestra Soberanía: la capacidad de acción y elección, en exclusividad, sobre nosotros y nuestra tierra. Y mientras no podamos ser, hacer y decidir, por nosotros mismos, con respecto a nosotros y nuestra Patria, no habrá una Andalucía libre. La lucha por nuestra libertad, no es una cuestión sólo de principios, sino una reivindicación práctica e incuestionable. Al no ser nuestros propios dueños, somos un Pueblo al arbitrio de las decisiones que otros tomen por nosotros; esa es la razón de que ocupemos los últimos puestos en todas las estadísticas socioeconómicas estatales y europeas. Alcanzar nuestro reconocimiento como Nación y nuestra libertad colectiva como Pueblo, es un paso imprescindible para lograr objetivos profundamente transformadores de nuestra realidad nacional y social.

El mensaje de Blas Infante, que conformó la razón de su existencia y la causa de su asesinato, el “volver a ser lo que fuimos”, andaluces y libres, no sólo mantiene plena vigencia, sino que constituye la meta del Nacionalismo Andaluz. Por eso, como él dijo: “seguiremos aspirando a la elaboración de un Estado Libre Andaluz”.

¡Viva Andalucía Libre!

1 comentario:

  1. Viva Una Andalucia Libre del Estado opresor Español

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